Estados Unidos ha regresado estos días a España para medirse el sábado con Samoa, en Anoeta: un estadio con tradición rugbística ya acumulada y que ahora luce además renovado. Gary Gold, el seleccionador norteamericano, recibe a en el hotel de concentración en San Sebastián. Situado en el monte Igueldo, la expedición disfruta estos días de sus magníficas vistas de la bahía de la Concha, que los jugadores se apresuraron a exhibir en sus cuentas de Instagram.

En un país de deportes que integran el ADN estadounidense y que han conformado buena parte de su cultura deportiva, el rugby vive un momento de crecimiento en Estados Unidos y reclama atención. Campeones de las dos últimas ediciones del America’s Rugby Championship y protagonistas de una victoria histórica frente a Escocia, el deporte oval suma cada vez más practicantes y ha estrenado una liga profesional, la Major League Rugby (MLR). Un escenario que genera medios y recursos para el desarrollo de los jugadores.

Gary Gold disfruta de ese momento desde su mismo epicentro, los Eagles. Sudafricano, veterano en la dirección de numerosos clubes y provincias de primera línea en su país, en Japón y en Inglaterra, entre 2008 y 2011 fue asistente de Peter de Villiers en los Springboks, hasta después de la Copa del Mundo de 2011. Asumió el cargo en Estados Unidos hace ahora poco más de un año. Tras un duro día de entrenamientos y actos protocolarios, Gold llega a nuestro encuentro con rostro cansado, pero dispuesto a hablar con entusiasmo de este momento crucial que vive el rugby estadounidense.

– ¿Por qué está creciendo el rugby en Estados Unidos?

Bueno, en Estados Unidos el rugby es un deporte que ya estaba relacionado con las universidades, pero ahora hay muchas más que están empezando a crear nuevos equipos y programas de desarrollo. También creo que aquí la gente está empezando a descubrir que es un deporte que disfrutan practicando, ya que en cierto modo es similar al fútbol americano. Sin embargo, el rugby tiene mucho más dinamismo, y por eso la afición está creciendo.

– En este contexto, ¿qué supone para un país en desarrollo rugbístico contar con una liga totalmente profesional como la recientemente creada Major League Rugby?

Es imprescindible, muy importante. La principal razón es que los jugadores necesitan tener la oportunidad de jugar a un nivel profesional durante toda la temporada, y antes eso no pasaba más que en un par de clubes. Ahora con la liga profesional, un número mayor de jugadores está empezando a jugar de manera mucho más regular, entrenando todos los días, haciendo sesiones de gimnasio más a menudo… Viviendo por y para el rugby, a fin de cuentas.

– ¿Qué mecanismos tiene la liga para proteger el talento local?

Lo primero, lógicamente, ofreciéndoles contratos. Esto es algo que hasta el momento no pasaba. Ahora sin embargo, los equipos tienen la capacidad de ofrecer contratos a los jugadores formados aquí, por lo que los más jóvenes ven la posibilidad de ganarse la vida jugando al rugby en su propio país.

“Tener una liga profesional en EEUU es increíblemente importante para nosotros: nos permite que cada vez más jugadores jueguen de forma regular, entrenen a diario, tengan sesiones de gimnasio… que vivan por y para el rugby”

– Estados Unidos es uno de los mayores ejemplos a nivel mundial en el trasvase de jugadores entre el Seven y el XV, ¿qué puede aportar un jugador de Seven a su equipo?

Hay unas cuantas áreas en las que un jugador de Seven puede tener un gran impacto. La primera es que, obviamente, su estado de forma es generalmente superior al de los demás. Por otro lado, sus habilidades técnicas son muy buenas, sobre todo las de pase. Pero me gustaría resaltar algo de este tipo de jugadores que normalmente no se hace, y es que son realmente buenos en el breakdown, y por lo tanto pueden ser muy efectivos en esa faceta del juego.

– Nada más llegar al puesto, en enero Estados Unidos revalidó su título en el America’s Rugby Championship 2018: ¿Cuáles son sus conclusiones sobre este torneo?

Es un buen torneo para el desarrollo del rugby en América, ya sea en el sur o en el norte. Tanto nosotros como Uruguay, Canadá y Argentina somos naciones con un rugby más desarrollado, por lo que nos beneficia tener estos partidos de alta competición más a menudo. Desde nuestro propio punto de vista, es un torneo interesante para fortalecer la profundidad de nuestra plantilla y que jugadores no tan habituales empiecen a entrar en la dinámica del grupo.

– En junio los Eagles se impusieron por primera vez en la historia de Estados Unidos a Escocia. ¿Qué significado le otorga a este resultado para el equipo y para el país?

Supone un gran logro. Es la primera vez que EEUU consigue ganar a una nación del Tier 1 -[sin contar la victoria contra Francia en 1924]-. Es la demostración de que a largo plazo podemos ser competitivos contra equipos del top 10 mundial, y eso es algo a lo que aspiramos y que queremos conseguir. Pudimos demostrar al público norteamericano que el rugby es un deporte que está creciendo, y eso es muy importante para nosotros.

Los jugadores de EEUU celebran la ajustada victoria (30-29) ante Escocia en junio.

“La victoria contra Escocia le mostró al público estadounidense que el rugby está creciendo. Y para nosotros fue la demostración de que podemos ser competitivos a largo plazo contra equipos del Top 10 mundial”

– Ahora en noviembre, después de haber perdido contra NZ Maori, se enfrentan a Samoa, Irlanda y Rumanía. ¿Cuáles son los objetivos para estos partidos?

Yo creo que el objetivo más importante para estos tres partidos es ir cerrando poco a poco el grupo para la Rugby World Cup del año que viene. Tenemos en nuestro grupo a Inglaterra, Francia, Argentina y Tonga, por lo que el desafío va a ser muy duro. Desde nuestro punto de vista es positivo jugar contra equipos con un nivel similar a los que nos vamos a enfrentar el año que viene, ya que nos sitúa en una posición en la que podemos medir en qué estado nos encontramos como equipo para afrontar ese reto el año que viene.

– ¿Qué espera de Samoa en concreto?

Son un equipo muy físico. Tienen un entrenador nuevo, por lo que seguro que han estado trabajando las bases sobre las que quiere construir el equipo. Sus jugadores son fantásticos, juegan por todo el mundo, por lo que va a ser un test muy duro para nosotros.

– ¿Cómo le afecta a Estados Unidos la baja de un jugador tan determinante como MacGinty?

Bueno, todos los equipos del mundo sufren la lesión de algún jugador importante alguna vez. Aunque es cierto que MacGinty es una pieza clave dentro de nuestro equipo, también supone una gran oportunidad para que otros jugadores como Hooley o Magie den un paso adelante y adquieran protagonismo en partidos de este nivel.

– ¿En qué parcelas cree que deben mejorar como equipo?

Después de la semana pasada, definitivamente debemos mejorar la defensa. Aunque considero que hemos defendido bien en la mayoría de los partidos desde que estoy en el cargo, no fuimos lo suficientemente buenos contra NZ Maori, y encajar 59 puntos fue un poco decepcionante para nosotros. Sé que la mayoría de los jugadores no eran habituales, pero eso no debe ser una excusa. La conclusión que debemos sacar es que tenemos que trabajar todavía más duro. Por otro lado, hicimos cuatro ensayos, lo que es muy positivo. Si conseguimos hacer cuatro ensayos cada vez que juguemos partidos de este nivel estaremos más cerca de la victoria. Pero debemos reducir la cantidad de puntos que recibimos.

– Está dando oportunidades a gente muy joven como Germishuys, de Haas o Ainuu, ¿cómo ve a las promesas americanas?

Hay un gran potencial. Lo puedes ver en los jugadores que has citado, en Wenglewski, que debutó el fin de semana pasado… Son chicos que rondan los 20 años, así que todavía tienen la oportunidad de llegar a las ligas más importantes. Estoy emocionado con las posibilidades del rugby norteamericano, creo que el Mundial del año próximo va a ser un desafío muy difícil para nosotros, pero el futuro es brillante para el siguiente ciclo.

“Los Springboks son un buen equipo, están mejorando poco a poco… El sábado debieron ganar a Inglaterra, pero creo que son uno de los principales candidatos para ganar la próxima Copa del Mundo”

– Falta un año para la RWC de Japón y, como ya ha comentado antes, Estados Unidos está encuadrado en un grupo muy difícil con Inglaterra, Francia, Argentina y Tonga. ¿Cuáles son los objetivos que se han marcado para el Mundial?

Está claro que va a ser muy difícil. Todos conocemos la tradición que existe en esos países y el nivel de profesionalismo en el que están, pero debemos tratar de ser competitivos, demostrar que podemos jugar al mayor nivel y mostrarnos como un equipo que puede ir a Japón y derrotarlos.

– Para terminar, usted es sudafricano y trabajó como asistente de Peter de Villiers entre 2008 y 2011. ¿Cómo ve a los Springboks?

Son un buen equipo que está mejorando poco a poco. Creo que tuvieron muy mala suerte el fin de semana pasado contra Inglaterra al no conseguir ganar, ya que en la primera parte dominaron por completo a su rival. Han crecido y cada vez están consiguiendo ser mejores, por lo que considero que son uno de los principales candidatos a ganar la próxima Copa del Mundo.