Carmarthenshire es un lugar lleno de magia. Escondido al oeste de Gales, la mística en la que siempre estuvo envuelto este condado es aún mayor porque a estos parajes se les atribuye también haber sido el lugar de nacimiento de Merlín, el célebre mago de la leyenda artúrica.

Para aquellos que alberguen dudas sobre la verdad de estos mitos, mencionaremos el llamado Roble de Merlín: un árbol que se levantaba en los caminos de entrada al centro de la ciudad de Carmarthen y sobre el que, de acuerdo a la leyenda, el mago del Rey Arturo habría extendido un encanto protector. Según la tradición local, Merlín advirtió de que, si alguna vez el roble era retirado de su ubicación original, Carmarthen se hundiría bajo las aguasIncluso había quien aseguraba que cierta hendidura en el tronco del árbol tenía la forma del rostro del mismo Merlín.

El caso es que, hacia 1850, el árbol fue envenenado por un lugareño al que no le gustaba que la gente del pueblo se reuniera bajo su sombra. Sólo quedó el tronco, conservado gracias a un revestimiento de rejas metálicas. Pero cuando alguien le pegó fuego a finales de los años 70, se decidió por fin retirarlo. Ese mismo año, Carmarthen sufrió las peores inundaciones en muchos años.

Dice la tradición que en esta región de Gales nació Merlín, el mago de la leyenda artúrica. Además de unos cuantos genios del rugby como Barry John, Carwyn James, Jon Davies, Ieuan Evans, Jiffy… y Nigel Owens, el árbitro más famoso del mundo

El condado de Carmarthenshire es también la tierra natal del protagonista de estas líneas, Nigel Owens… así como de su autor. Las sinuosas y verdes colinas del valle han funcionado a modo de cinta generadora de asombroso talento oval. Cefneithen, Trimsaran, Bancyfelin, Kidwelly y Pontarddulais le dieron al rugby nada menos que a Barry John, Carwyn James, Jonathan Jiffy Davies, Delme Thomas, Mike Phillips, Jon Davies, Terry Price y Ieuan Evans. Y todos esos nombres representan apenas una mínima muestra de hasta qué punto la magia es moneda corriente en estas tierras.

El pueblecito de Mynddcerig tenía, en 2011, un censo de 303 habitantes. Desde entonces, su nombre ha sido escrito muchas veces, y la mayoría con errores, alrededor de todo el mundo. Y todo gracias a un hombre: Nigel Owens, el ciudadano más famoso del lugar durante todos estos años de carrera en el rugby.

Owens, junto a Bernard Laporte, tras alcanzar los 100 partidos en París.

La proximidad del Océano Atlántico genera frecuentes precipitaciones que le dan a esta zona la verde exuberancia característica de sus campos. Un lujo que explica la riqueza de la industria ganadera en el área. Hace algunas semanas, en una granja próxima a Llanelli, un premiado rebaño de Herefords disfrutaba con orgullo bovino de su ración de comida mientras en París su dueño estaba, literalmente, haciendo historia.

Nigel nunca ha sido de enfrentarse a los toros en el campo de rugby, pero en su casa en Gales la historia cambia bastante. Su rebaño de más alto pedigrí lleva por nombre Mairwen, bautizado en honor de la madre del colegiado, Rhachel Mairwen Owens.

Mientras Owens alcanzaba el centenar de partidos en París, en su casa los rebaños se enfrentaban a un test mucho más delicado: las obligatorias revisiones para detectar tuberculosis en los animales

Nigel Owens se convirtió el pasado 28 de noviembre en el primer colegiado en alcanzar los 100 partidos internacionales . En un año en el que el calendario del rugby mundial, como todo lo demás, se ha sumido en la incertidumbre, la Autumn Nations Cup le dio la oportunidad de hacerse centenario. Quedó al borde de esa marca histórica en un primer encuentro sombrío y con el campo empapado, con Georgia frente a Inglaterra en Twickenham. Y la completó algunas semanas más tarde en París, que proporcionó al colegiado galés el escenario perfecto para su hito.

Francia se enfrentaba a Italia en un Stade de France desierto por las restricciones a las que obliga el Covid-19. Pero lo que le quitaba el sueño a Nigel Owens en esos días previos a tan memorable ocasión era otra horrible enfermedad: su ganado debía pasar la obligatoria revisión para detectar tuberculosis en los animales de granja. Por fortuna, todas las pruebas salieron negativas.

Fueron los últimos partidos como árbitro internacional del afamado y muy querido ref galés. A pesar de que jugadores y aficionados esperaban con impaciencia verlo por última vez en acción durante la próxima edición del 6 Naciones, hace pocas semanas Nigel Owens anunció su retirada del rugby internacional.

https://www.youtube.com/watch?v=GQBreC7YdTc

En lo personal, es un privilegio poder contar a Nigel Owens entre mis amigos. Es imposible expresar con palabras mi entusiasmo cuando se ofreció a escribir el prólogo del libro sobre el rugby francés que publicaremos de la mano de la editorial St. David’s Press durante el próximo 2021.

En la noche francesa, cuando se apagaban ya las luces del estadio bajo la luna parisina, Nigel Owens, el hombre de Carmarthensire, debió de pensar en las hermosas colinas verdes de su hogar: y tal vez en ese momento imaginó a Merlín, tocándose su sombrero en gesto de admiración por otro mago… del silbato. Sí que hay magia, vaya si hay magia en estas hermosas tierras de Gales.