La noticia de la retirada de Sam Warburton (“mi cuerpo ya no me da lo que le pido”) completa la amplísima nómina de jugadores retirados en 2018. Una galería de jubilados de lujo que incluye nombres icónicos, estrellas del rugby internacional de los últimos tiempos, algún héroe local y, por desgracia, hasta tres retirados prematuros (además de Warburton, Sam Jones y Rob Horne), que abandonan mucho antes de lo que debió ser su hora este despiadado juego de hoy. A esta lista aún podríamos añadir a un par de jugadores de club por antonomasia: John Muldoon, flanker de Connacht; y Christian Day, segunda de Northampton Saints.

Para no echarlos tanto de menos, en los hemos reunido en dos quinces formidables y hemos jugado a imaginar su enfrentamiento. La relación es tan completa (por desgracia para el mejor rugby) que los puestos se cubren solos y casi con absoluta naturalidad: hay muchos utility a los que recolocar entre el 10, el 12, el 15 e incluso los alas (Nacewa, McAlister, Juan Martín Hernández, Giteau…). Y puestos intercambiables en la tercera línea, con jugadores versátiles como Fernández Lobbe, Croft o Nyanga (aunque el francés de 8 en sus últimos meses en Racing 92 ha sido una de esas cosas dignas de verse que, por pura ironía, convertimos en nuestra primera opción).

Como siempre, lo de los gordos es otra historia. Y a pesar de que aparecen hasta seis primeras, falta un pilar derecho porque el asilo presenta overbooking de talonadores sudafricanos: Schalk Brits, Richardt Strauss (aunque ya nacionalizado irlandés hace mucho) y su primo Adriaan. Así que, por jerarquía de calidad y sin desmerecer a nadie, mandamos a Richardt a cubrir el puesto de tight-head, que seguro que resiste.