Antes de empezar a discutir sobre este tema, rebobinemos un par de temporadas.

Desde 2012 a 2017, la Champions estuvo dominada por equipos franceses e ingleses: los diez finalistas provinieron de la Premiership inglesa o del Top 14 francés: Toulon, Clermont, Saracens y Racing 92 se repartieron las finales. Toulon (3) y Saracens (2) se quedaron con los títulos.

Por supuesto, existía un buen numero de razones que justificaban esta hegemonía anglo-francesa. Una de ellas era que, dada la naturaleza altamente competitiva de las propias ligas inglesa y francesa, sus equipos principales estaban acostumbrados a un rugby intenso y de gran calidad, que después eran capaces de trasladar a Europa.

En esos años se solía argumentar que el sistema de descensos en sus ligas obligaba a los clubes ingleses y franceses a mantener este altísimo nivel de competición, mientras que los equipos del hoy Pro14 apenas tenían competencia real durante la mayor parte de la temporada, lo que limitaba sus prestaciones.

Desde 2012 a 2017, los 10 finalistas de la Champions Cup fueron ingleses y franceses: entonces se argumentaba que la potencia de sus ligas domésticas y su costumbre de competir al máximo nivel eran la clave en su dominio en la competición continental

Avancemos ahora hasta situarnos en la la Champions de la pasada temporada. Y ahí nos encontramos con un escenario completamente diferente: un solo equipo inglés en los cuartos de final (Saracens) y tres semifinalistas franceses. En la final, como sabemos, Leinster derrotaría a Racing 92.

El torneo de esta temporada ha seguido el mismo patrón: Saracens ha sido el único equipo inglés clasificado para los cuartos, mientras que cinco de los ocho equipos que han pasado a las eliminatorias pertenecen al Pro14.

El derrumbe de los mejores equipos de la Premiership ha hecho que se barajen distintas razones para esta tendencia, y entre ellas destaca este argumento: que la amenaza del descenso merma las posibilidades de los equipos ingleses para competir en Europa.

Así que lo que antes se esgrimía como argumento positivo que daba ventaja a los equipos de la élite inglesa, ahora supuestamente es lo que les impide progresar en la competición europea. Vamos a analizarlo de forma detallada

La comparación con el Top14

Los equipos de la Premiership inglesa han tenido éxito en Europa a pesar del sistema de descensos en su liga: éste es el primer argumento con el que rebatir la afirmación de que los descensos impiden el éxito de los ingleses.

El segundo es que también los franceses juegan con el mismo sistema de descensos y no lo han acusado de forma tan catastrófica como los clubes ingleses.

Es más, la temporada pasada la mitad de los equipos que llegaron a cuartos salieron del Top14, y en esta temporada tanto Racing 92 como Toulouse han llegado a las eliminatorias. Seis equipos en dos temporadas, frente a los dos ingleses (en los dos casos Saracens).

El riesgo de descenso, dado el sistema de competición, es más alto en el Top14 que en la Premier y, sin embargo, los franceses nunca han acusado ese factor de manera tan pronunciada como los ingleses a la hora de competir en el continente

El Top 14 se compone de 14 equipos, frente a los 12 de la Premier inglesa. Ademas, son dos los equipos involucrados en bajar a la Pro D2, mientras que en Inglaterra sólo desciende uno. En ambas ligas el último equipo desciende, pero además en el Top 14 el penúltimo juega un playoff contra el segundo del Pro D2. Así se decide la segunda plaza de ascenso y descenso.

Esto supone que el riesgo de descenso para los equipos del Top 14 es mayor que en Inglaterra, tanto por el sistema de eliminaciones como por el hecho de que existe un mayor número de equipos en la Pro D2 esperando para ascender al Top 14 y competir con los grandes.

Rendimiento de la Premiership en Europa

Ahora nos fijaremos en los datos de la Premiership. Para empezar, comparando el rendimiento de los equipos en la Champions con su posición final en la liga doméstica. Según la teoría, cuanto más cerca está un equipo de los puestos de descenso más se centrará en su competición nacional, con lo cual sus resultados en Europa se verán afectados.

El gráfico inferior muestra las posiciones finales de los equipos de la Premiership en el eje X desde el primer puesto hasta el duodécimo; en el eje Y podemos ver el porcentaje de partidos ganados en la fase de grupos de la competición europea, desde la temporada 2007-2008 hasta la 2018-2019.

Según nuestra teoría, los equipos en las posiciones altas deberían contar con un porcentaje más alto de victorias, ya que son equipos más fuertes, pero algunos datos suponen una sorpresa.

Tal como esperábamos, los equipos que acabaron entre los cuatro primeros en la Premiership tienen un porcentaje más alto de partidos ganados, si los comparamos con los equipos que acabaron los últimos.

Lo que resulta interesante es que no vemos la caída abrupta que podríamos esperar desde la quinta a la duodécima posición. Si el riesgo de descenso fuera una gran variable para los equipos de peores resultados, veríamos un valle inesperado conforme nos acercamos al último puesto.

De hecho, el rendimiento mejora hacia la undécima posición, pero debemos recordar que el grupo de datos es menor en las posiciones más bajas porque la mayor parte de los equipos de la Premiership que también compiten en la Champions tienden a acabar en posiciones más altas en la clasificación al final de la temporada.

Esta temporada el único equipo por debajo del último puesto que contribuye a estos datos es el Newcastle. Es hasta posible que acabe en una posición más alta. Pero, con dos victorias sobre seis partidos en la fase de grupos de la Champions Cup, han tenido un rendimiento bastante bueno teniendo en cuenta su posición actual.

La distancia con el equipo descendido

Lo que no podemos ver en este gráfico es cómo de cerca están del descenso en su liga los equipos que al mismo tiempo compiten en Europa. Si medimos los puntos de diferencia entre el equipo que ocupó la última plaza en una determinada temporada en la Premiership y el peor de los ingleses en la Champions ese mismo año, podremos ver cómo y cuánto afecta en realidad el peligro de descenso al rendimiento europeo.

Por ejemplo, en la temporada 2017-2018 los London Irish acabaron últimos en la liga. Ese año, los Harlequins ocuparon el puesto más bajo de entre los ingleses en la Champions, y quedaron en décima posición en la Premiership… 14 puntos por encima de London Irish.

Tampoco en los años en que el equipo descendido de la Premiership se conocía con mucha antelación se vio una relación directa entre la ‘tranquilidad’ en la liga y el rendimiento en la competición continental

Durante el periodo que muestra el estudio, la media de diferencia de puntos entre último clasificado en Premier y peor equipo europeo fue de 20,58, lo que equivale a cinco victorias en la liga, sin contar los puntos bonus: teniendo en cuenta que una temporada consta de 22 partidos, es justo suponer que la diferencia entre el equipo que desciende y el peor en la Champions es lo suficientemente grande como para que no afecte al rendimiento del equipo en Europa.

Los puntos de diferencia a lo largo de las 12 temporadas entre el equipo que descendió en la Premiership y el peor inglés en Champions fueron 25, 36, 4, 20, 12, 12, 28, 48, 28, 20, 14. Si Newcastle acabase este año en el último puesto en la Premiership, posición que ocupa ahora mismo, la diferencia esta temporada sería de cero puntos… porque los chicos de Dean Richards también han sido los peores en Champions.

Salvo por esta excepción y, como hemos visto más arriba, esa amplia diferencia supone, en la práctica, un colchón de seguridad que anula el presunto efecto que la amenaza del descenso tendría para los equipos ingleses en la competición europea.

Una temporada sin descenso

Una buena manera de sostener la teoría del descenso sería que en una temporada concreta se suprimiese y ningún equipo bajase. De momento esto no se ha producido, pero sí tenemos un ejemplo que puede servir. Como ya hemos visto ha en el párrafo anterior, en la temporada 2014-2015 hubo una inmensa diferencia de 48 puntos entre la última posición de la liga y el peor equipo inglés en la Champions.

Ese año, los London Welsh perdieron sus 22 partidos de la temporada, concediendo una media de 46 puntos por partido. Así que fue evidente desde las primeras semanas de liga que el equipo descendido serían los Welsh, lo que libraba de cualquier presión al resto de equipos de la Premier.

Si la teoría sobre el descenso y el rendimiento en Europa se sostuviera, ese año los equipos de la Premiership deberían haber tenido un gran rendimiento en Europa, ya que la amenaza de descenso había sido, de alguna forma, eliminada. Bajaban seguro London Welsh.

Pues bien, ese año los clubes ingleses acabaron las fases clasificatorias europeas con un porcentaje de victorias de un 52,38%, que resultó ser más bajo que la temporada anterior (55,56%), la siguiente temporada, (66,67%) y sólo ligeramente más alto que la media de las 12 temporadas (51,49%).

Así, la temporada 2014-2015 también parece negar la relación entre el descenso y el rendimiento en Europa. No obstante, comparemos ahora el porcentaje de victorias con los puntos de diferencia entre el equipo descendido y el último puesto en la Champions.

Según la misma hipótesis, el porcentaje de victorias debería aumentar de forma directamente proporcional al aumento de puntos de diferencia; el riesgo de descenso desaparecería y el rendimiento en Europa debería mejorar.

 

La curva de este gráfico muestra que, efectivamente, cuando los puntos de diferencia entre el puesto de descenso y el último puesto en la Champions aumentan, el porcentaje de victorias aumenta. Ésta sería la primera y única prueba de que hay una relación entre ambas competiciones, aunque no contamos con una cantidad de datos suficiente como para evaluar el peso de esa relación.

Los datos más a la derecha en el eje X reflejan los puntos de la temporada 2014-2015; los datos con la segunda mayor diferencia entre equipos se dieron en la temporada 2008-2009, cuando Bristol acabó 36 puntos por delante de los Wasps, que terminaron en séptimo lugar.

Así que… ¿importa de verdad el descenso?

Si repasamos las pruebas que hemos presentado en este análisis, podemos encontrar cuatro argumentos contra la afirmación de que el sistema de descensos perjudica a los equipos de la Premiership en Europa, y sólo uno a favor.

Sabemos que los equipos de la Premiership han conseguido buenos resultados en el pasado reciente con el sistema de descensos en vigor. Los equipos del Top14 también muestran un buen rendimiento, con ese mismo sistema de competición en su liga.

Los datos también muestran que, dejando aparte a los equipos que acaban en las primeras tres o cuatro posiciones, no existe una caída acusada en el porcentaje de victorias entre los equipos que luchan por evitar el descenso.

Los datos y análisis no apoyan la teoría de que la amenaza del descenso afecte a los equipos de la Premiership en Europa. Otros factores parecen tener más influencia: la profundidad de cada plantilla, el reparto de las cargas de competición entre los jugadores o el límite salarial

Si profundizamos en el análisis de los puntos de diferencia en la temporada en la que los London Welsh descendieron no podemos apreciar una mejora en el rendimiento europeo, como cabría esperar.

Por otra parte, y esto sí apoya la teoría de la influencia del descenso, sí que podemos ver una relación directa entre porcentaje de victorias y la distancia con los puestos de descenso.

En nuestra opinión, el sistema de descensos no tiene una influencia directa en el rendimiento europeo de los clubs de la Premiership. Los mayores problemas se relacionan con distintos factores: la profundidad en la plantilla de cada equipo, la administración de las cargas de competición y el tiempo de juego de cada jugador, el límite salarial (el control financiero inglés en este aspecto probablemente está impactando en la caída del rendimiento de los equipos) y, por último, el énfasis en la importancia de la Premiership sobre la Champions.

Estos parecen, a la vista de los datos, motivos más plausibles para explicar por qué los ingleses se van tan pronto de Europa.

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