Con un sistema de competición renovado en el año de la pandemia, el 6 Naciones 2021 femenino arrancó este fin de semana con rotundos triunfos de las dos selecciones favoritas, Inglaterra y Francia, que aparecen al frente de cada uno de los dos grupos en los que se ha organizado a los equipos participantes: Inglaterra, Escocia e Italia (Grupo A); Francia, Gales e Irlanda (Grupo B).

La competición se disputa de manera excepcional este 2021 con una primera fase de grupos, en formato de liguilla a un solo partido. La fase final cruzará a cada equipo contra el que se haya clasificado en su mismo puesto en el otro grupo, para dirimir las posiciones finales de la tercera a la sexta. El título se lo disputarán a un partido las primeras clasificadas de cada grupo.

Hay en este W6N una doble velocidad, que quedó expresa de manera nítida en esta primera jornada. Las Red Roses arrancaron con un contundente triunfo por 52-10 (bonus incluido) frente a Escocia en Doncaster. En un primer partido perfecto, las pupilas de Simon Middleton hicieron ocho ensayos en Castle Park, el feudo del Doncaster Knights, equipo del Championship.

Las inglesas no dieron opción a Escocia, a la que sometieron a una presión constante desde el primer minuto, obligándolas a batirse en defensa. En primera instancia, las visitantes se arreglaron para absorber las intentonas locales, hasta que una nítida descarga de Bryony para Poppy Cleall actuó como catalizador del primer ensayo inglés, en el minuto 10 de partido. Una fantástica combinación que que estuvo a punto de culminar Zoe Aldcroft, derribada justo cuando se disponía a rebasar la línea de marca; Marlie Packer llegó al apoyo para romper por el medio del consiguiente ruck y apoyar. Emily Scarratt añadió la conversión.

Leanne Riley se lanza sobre la línea de ensayo para anotar una de las ocho marcas inglesas ante Escocia.

Siete minutos de poderoso ataque más tarde, la medio de melé Leanne Riley aprovechó un ruck a cinco para, desde la base del agrupamiento, atacar la línea y sumar el segundo ensayo inglés. Esta vez Scarratt no pudo sumar la transformación.

Las escocesas subieron sus primeros puntos al marcador gracias al pie de la apertura Helen Nelson, pero la respuesta de las Red Roses fue rotunda. La talonadora Lark Davies surgió de la cola de un maul andante marca de la casa para que Bryony Cleall –en su segundo partido internacional después de haber debutado hace un par de años- subrayase su regreso al equipo con una marca que además le daba a Inglaterra el punto bonus.

Poco antes del descanso, Jess Breach recogió una patada cruzada de Helena Rowland y, con una sublime aceleración, apoyó una nueva marca. Con los puntos añadidos por Scarratt en las conversiones, Inglaterra llegó al intermedio con una ventaja más que cómoda (33-3).

El equipo inglés mantuvo la misma intensidad en la reanudación y en solo tres minutos ya había sumado un nuevo apoyo, esta vez de Rowland, la apertura, después de una ruptura de Breach por el ala izquierdo. Sumando una nueva conversión, Emily Scarratt elevó su marca personal hasta los 600 puntos anotados.

Inglaterra no dio opciones a su rival y su potente ataque obligó a defender casi desde el pitido inicial a las escocesas, a las que se han impuesto en los últimos 23 partidos entre ambas selecciones

Escocia no encontró mucha oportunidad para la reacción, pero se le abrió una ventana gracias a la superioridad que le otorgó la amarilla mostrada a Poppy Cleall, y enseguida la capitalizó con un ensayo de Hannah Smith, convertido por Nelson. Las Red Roses aún perderían otra jugadora para quedarse con 13 por culpa de un placaje alto de Davies en el minuto 57. Y poco después Escocia perdió por una roja a Molly Wright, que había entrado como relevo, por un golpe con el hombro en la cabeza de una adversaria.

Tras su regreso al juego, Poppy Cleall se unió a su hermana Bryony y al resto en la lista de anotadoras en el minuto 70, tras aprovechar un maul en la línea de cinco escocesa. Era su 15º ensayo en test matches. A falta de dos minutos para el final, Inglaterra cerró su amplia victoria con un ensayo de castigo por derribo de maul de Louise McMillan. El equipo de la Rosa se ha impuesto a Escocia en los últimos 23 partidos que han disputado.

El segundo encuentro de la jornada se jugó en Vannes, uno de esos lugares que ayuda a moldear unas idílicas imágenes de vacaciones en Francia: sentarse en la terraza de un café para tomar una crepe con un vaso de Muscadet frío, mientras miras la vida pasar.

El menú del pasado sábado en la ciudad incluía partido del W6N en en el Stade de la Rabine. Situado en la ribera derecha de la ciudad, el estadio le debe su nombre a la Promenade de la Rabine que, fiel al significado del término bretón rabine, es un paseo jalonado de árboles, entre la explanada y el puerto.

El recinto tiene capacidad para 5.440 espectadores y lo usan conjuntamente como sede de sus partidos en casa el Rugby Club Vannes, que milita en la Pro D2, y el Vannes Olympique Club de fútbol, ahora en la quinta división francesa, tras haber pasado en las campañas 2008/09 y 2010/11 por la Ligue 2.

La selección de Gales llegó a estas tierras de sus primos celtas llena de optimismo, para disputar su primer partido del 6 Naciones 2021. Pero ese optimismo fue literalmente arrasado, porque en su defensa se abrieron espacios más anchos que el Golfo de Morbihan. De ello se aprovechó Caroline Boujard, que en los primeros 15 minutos del partido sumó tres ensayos para Francia.

Gales llegó a Vannes con un equipo renovado para medirse a las francesas, pero el choque exhibió de manera evidente la distancia que separa a las ‘bleus’, un equipo semiprofesional, del amateurismo galés

La ala del Montpellier necesitó solamente 2 minutos y 22 segundos para abrir su cuenta. Sabemos que su película favorita es Los juegos del hambre: en poco rato dejó sentado que su avidez por la línea de marca bordeaba la glotonería. Fue una primera mitad en la que Francia sumó hasta cuatro ensayos transformados, para presentarse en el descanso con una ventaja incontestable de 31-0.

Gales defendió de forma heroica en la segunda mitad, conteniendo el empuje de Sansus, Boujard y Trémoulière, que en varias ocasiones llegaron a las puertas de la marca y fueron frenadas solo cuando el ensayo ya parecía inevitable. A pesar de eso, Francia aún sumaría otros cuatro apoyos más en la segunda mitad, lo que dejó a la vista hasta qué punto la distancia entre un equipo semiprofesional como el francés y el amateurismo galés supone en estos momentos un factor diferencial y muy evidente en esta competición.

Las francesas celebran uno de sus ensayos en la amplia victoria frente a Gales.

Gales, un equipo muy renovado, aprendió así una dura lección, pero en la próxima jornada tendrá una nueva oportunidad cuando se mida con un equipo como Irlanda, que lleva bastante tiempo sin disputar un partido. Un cambio muy favorable tras el atropello sufrido en la noche bretona.

Para Francia, de nuevo asoma un torneo destinado a decidirse en el choque directo con Inglaterra, el próximo 24 de abril. Pero hasta llegar a la edición de este año de Le crunch, ambos rivales todavía deberán superar algunos obstáculos en el camino.