Noviembre de 2017. En el RDS, donde Leinster forja su leyenda de gran fábrica dublinesa (de casi tanto calado como la de Guinness), la factoría sigue produciendo. A sus 26 años Jordi Murphy recibe la llamada de Ulster. A 174 kilómetros, en Ravenhill tienen un sitio para él. El flanker con raíces catalanas debe decidir. “Empezaré una nueva vida”. No quería estar en el banquillo o en la grada cada fin de semana, sometido a la voraz competencia de Leinster. Leo Cullen cuenta, por poner algún ejemplo, con Heaslip, O’Brien, Van der Flier, el emergente Leavy, Conan… y el propio Jordi. Curiosamente, en la final de San Mamés Jordi estará en la tercera línea de partida.

La primera vez que le vi, un mes después en el Leinster-Exeter de Champions, noté en su mirada que se moría por jugar. El acuerdo con Ulster se había hecho oficial días antes, pero antes de salir su único objetivo era marcharse de Dublín, su casa, “por todo lo alto”. Fan incondicional del FC Barcelona, al que ve jugar en el Camp Nou cada vez que puede, le dolió que el equipo de Leo Messi se quedara sin triplete. Algo que él mismo sí tiene en la mano conseguir. Tras el Grand Slam con Irlanda en el 6 Naciones, ahora lo espera el reto de ganar Champions y Pro14.

“Ha sido una temporada difícil y en estos meses me está pasando todo”. Del banquillo a ser titular indiscutible en partidos clave. Y con el contrato con Ulster ya firmado. “No me arrepiento de nada. Cuando llegan oportunidades así hay que cogerlas con las dos manos. Juego más ahora, es verdad, y debo aprovecharlo”. Jordi quiere ganar su primera Champions, el máximo título europeo de la provincia fue en 2012, curiosamente ante Ulster. Y lo debe hacer en San Mamés, un estadio que “sólo conozco de ver los partidos Athletic-Barça, pero se nota que tiene magia”.

En Bilbao estudió su hermana, a la que nunca llegó a visitar. “Los fines de semana siempre tenía partidos de rugby, mis padres sí que fueron a verla”. Jordi, que nació en Barcelona el 22 de abril de 1991 (conocida es la historia de cómo las enfermeras recomendaron su nombre a los progenitores) es una persona familiar. Sus hermanas mayores viven en Inglaterra y Menorca, “me encanta ir a verla, el clima es magnífico allí”. Barcelona y la isla balear son sus escapadas recurrentes.

Su castellano es más que fluido, y los aficionados lo aprecian. Vivió nueve años en suelo catalán antes de que sus padres volvieran a Irlanda. “He notado mucho el apoyo de España, es genial. Estoy muy orgulloso de mis raíces y será un honor disputar el título en San Mamés” contaba en Play Rugby. Enfrente estará Racing, “algo nervioso estoy, claro, pero confío en mi equipo, lo hemos preparado bien”. El cartel de favorito no le pesa, pero recuerda que “Racing es un gran equipo, con jugadores geniales, no hay más que ver los primeros 25 minutos ante Munster en la semifinal”. Preguntado por la baja de Machenaud, afirma que es un alivio, “porque es increíble, pero también están Teddy Thomas, Lambie, Vakatawa…”, y un tal Dan Carter, “un fuera de serie, últimamente viene saliendo del banquillo, pero es un lujo”.

“Me encantaría jugar contra España en el Mundial de Japón: vi un resumen de Bélgica… ojalá World Rugby tome la decisión correcta y se revise el partido”

El aficionado español está con él, y Murphy sigue pendiente del futuro de los Leones, “no vi el Bélgica-España, pero sí un resumen… Espero que World Rugby tome la decisión correcta y se revise el partido. Me encantaría jugar ante España en el Mundial de Japón”. Va a costar, como le ocurrió a Jordi esta temporada ser ahora indiscutible para Leo Cullen y antes para Joe Schmidt. El 6 Naciones fue el mejor ejemplo de ello, no entrando hasta el cuarto partido. “Joe Schmidt me dijo que estaba haciéndolo bien y me dio minutos ante Escocia. En la última jornada frente a Inglaterra, también”.

Y es que hacerse un hueco con CJ Stander, Peter O’Mahony y el resto de titanes en la tercera línea no es sencillo. “Pero en Leinster el nivel de competencia es similar. Al final logramos un Grand Slam y fue algo increíble”. Fue la primera hoja de su Trébol particular, las otras dos están en la final de Champions y en la del Pro14. El último reto antes de “mi nueva vida”. Pero antes de Belfast, tendrá la gira de Irlanda por Australia, “y una semana en Menorca y otro en Barcelona, claro”.